Teodoro comenzó a ir a la plaza desde los 4 meses, cuando sus humanos perdieron el miedo a todo tipo de posibles enfermedades contagiosas. Según Teo fue la mejor decisión que podrían haber hecho… estaba tan aburrido dando vueltas alrededor de la cuadra!!!
En la plaza conoció a Emilia, con la que juegan maratónicos enfrentamientos de Sumo, en la que quedan los dos agotados, pero sin rasguños; también conoció a los boxers Tyson y Gaspar con los que jugaba cuando era más cachorro. A veces se pone melancólico y se pasea solo, sin jugar con los otros perros, otras veces juega y juega sin parar, de hecho en la plaza siempre se ríen de su manera tan “distinguida” de correr (él no entiende que tiene de gracioso). Una vez salió persiguiendo a un perro desconocido y los presentes (humanos y perros) quedaron muy preocupados por él… es que le encanta perseguir lo que sea! Y no le preocupan detalles como avenidas con autos pasando a toda velocidad.
Actualmente el gordo tiene un año, y está convertido en un adolescente; ahora le gusta dárselas de rebelde. No viene cuando lo llaman, escapa cuando toma algo que no debe... su amor platónico en este momento (aunque él no lo quiere reconocer) es una Beagle llamada Mia, con la que juegan alegremente. Otra característica del Teo es su capacidad destructiva, la que demuestra día a día en el departamento que comparte con su familia humana… ha logrado tal destreza en ese ámbito que será tema para un próximo artículo.
Hasta pronto!
FORTUNATA
Cuento esto para que no se diga más que Kim es nombre de mujer. De hecho, es por eso que me gustan tanto las perritas; aunque Olaya se enoje a veces porque, según ella, no las dejo tranquilas; pero ¿qué le vo
Bueno amigos, eso es todo por ahora. Por el momento sigo creciendo (“madurando”, dice Olaya; qué latosa!), paseando con mis muchos amigos por la plaza y persiguiendo a nuestra gata Pimienta, que no sé por qué parece que no me soporta...
Esta foto es de cuando tenía seis meses y aún no me cortaban el pelo, por lo que no se crean que sigo igual de chascón. Después voy a poner una de cómo estoy ahora, para que vean lo buenmozo que soy.
¡Hasta la próxima!
